En el siglo XVI, el banquero Jacobo Függer, decidió reedificar esta iglesia con intención de agradecer los beneficios recibidos por su majestad el rey Carlos V y como regalo al pueblo de Almagro. De la familia Függer pueden observarse los muchos emblemas heráldicos que decoran su interior y su exterior, pero sobre todo la inscripción latina de la fachada; la verás encima de la puerta. Si la traducimos, pone algo así: “Al salvador máximo, cuanto hay y también lo que es de esperar, fuera y dentro de esta capilla, Jacobo Függer y los hijos de sus hermanos dedican, como testimonio de piedad y religión. Yo doy, dono y dedico”. Durante el siglo XVIII pasó a denominarse Iglesia de San Blas y, desde el año 2005, a menudo se ha utilizado como espacio escénico por el Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro.
Pero esta iglesia, antiguamente tenía otro nombre… ¿Sabrías decirme cuál era?
Se llamaba ermita del